El Impacto de la Pandemia en la Educación

Por: Paulina Cerda

“Nos enfrentamos a una catástrofe generacional que podría desperdiciar un potencial humano incalculable, minar décadas de progreso y exacerbar las desigualdades arraigadas”, advirtió el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.

António Guterres recordó que el cierre de escuelas debido a la pandemia ha afectado a cerca de 1.600 millones de estudiantes de todas las edades y en todos los países, con repercusiones inmediatas y de largo plazo en ámbitos como la nutrición y el matrimonio infantil, así como la igualdad de género.

“Las decisiones que los gobiernos y los asociados tomen ahora tendrán un efecto duradero en cientos de millones de jóvenes, así como en las perspectivas de desarrollo de los países durante decenios”, aseguró.

Sin embargo, nuestro gobierno parece apartar la mirada ante el problema que se enfrentan los estudiantes mexicanos: con repercusiones en el corto, mediano y largo plazos, se han visto afectados millones de mexicanos, sobre todo niños y niñas, quienes han vivido los últimos siete meses tratando de seguir con su educación en casa. 

Por supuesto, el golpe ha sido muy desigual entre los diferentes niveles socioeconómicos, ya que, mientras que algunos estudiantes pueden acceder fácilmente a sus clases por medio de plataformas virtuales  y continuar con su clases en línea, la falta de recursos en los hogares de las personas que no pueden costear el servicio de internet, ha causado el retraso de miles de niños en cuanto a su educación.

Conocer la realidad de la mayoría de los mexicanos, es entender el entorno en el que conviven, fusionando el estudio con las tareas de la casa y, en muchos casos, también el trabajo. “Es entender que una gran cantidad de padres no pueden acompañar los esfuerzos de sus hijos, por falta de tiempo, de conocimientos o de capacidad para transmitirlos.” Las dificultades de la enseñanza a distancia son abrumadoras aún en los casos en que se cuenta con el equipo de cómputo y conectividad necesarios que, sabemos,  en México son lujos reservados a unas pocas familias. 

Conociendo esto, la SEP implementó el programa Aprender-en-casa, con el propósito de compensar la pérdida de una tercera parte del ciclo escolar, causado por el confinamiento de los estudiantes para evitar el contagio del COVID-19. Ante esta nueva realidad, la SEP anunció que el ciclo escolar se daba por concluido y que todos los alumnos serían promovidos al siguiente grado escolar, sin mediar evaluación alguna.

Es acertado concluir que los aprendizajes esperados disminuirán y las brechas de aprendizaje entre distintas poblaciones de estudiantes serán enormes, dependiendo de su estatus socioeconómico, entre otros factores como la zona en la que habitan, ya sea rural o urbana, padezcan o no una discapacidad física, emocional o mental, necesiten o no trabajar para apoyar a sus familias, etc. 

El porcentaje de deserción se multiplica al sumarse la inconsistencia en los aprendizajes dada la falta de recursos de las familias y la inminente necesidad de millones de jóvenes de integrarse al mercado laboral de manera prematura, condenandolos a precariedad laboral a lo largo de su vida. 

Estas nuevas generaciones con menos herramientas para integrarse al mundo laboral en un entorno económico que lo demanda, será el más complicado de los últimos 100 años.

Puedes visitar estos sitios de la Secretaría de Educación Pública de México para más información:

https://www.aprendeencasa.mx/aprende-en-casa/

https://www.gob.mx/sep

BIBLIOGRAFÍA 

  1. Astrid Hollander. (2020). Educación en tiempos de COVID-19. 27/08/2020, de UNICEF Sitio web: https://www.unicef.org/mexico/educación-en-tiempos-de-covid-19
  2. https://www.forbes.com.mx/el-covid-19-y-la-educacion/
  3. https://news.un.org/es/story/2020/08/1478302